Escrito el 23 de Agosto de 2010 a las 20:10 | Diego Fernandez
Estimados amig@s, el post de hoy va dedicado a todos los jefes... sí a esas personas que normalmente nos mandan.
Siempre me gusta recordar los jefes que he tenido de los cuales he aprendido mucho, hasta llegar a día de hoy a ser jefe también.
Os habéis parado a pensar cuantos tipos de jefes hay, o que tipo de jefe eres????, bueno este es un buen día para hacerse esta pregunta y en clave de humor, diseccionaremos la tipología de jefes que hay en el “mercado”.
Voy a empezar por el mejor de todos… quien no ha tenido este tipo de jefe alguna vez, suele coincidir con los primeros trabajos cuando todavía somos jóvenes
El jefe Paternalista o la jefa Maternalitas
Este tipo es una maravilla, claro siempre y cuando tu papa o mama sea de los buenos, si son un coñazo, este jefe será tu pesadilla.
Bueno dejando un poco a parte el lado cómico de este blog, os comentaré que hay un tipo de jefe, cuya implicación en el equipo hace que se tomen su trabajo como una cuestión familiar, en la que la empresa es la familia y ello la figura paternal.
Predominan el estilo de liderazgo basado en el desarrollo personal de los trabajadores y miembros del equipo, en muchas ocasiones prioriza más los intereses personales de los integrantes de los equipo a el éxito de la organización.
Es un de los mejores jefes para aprender, ya que suele volcar gran parte de los conocimientos que tiene, llevando al campo personal nuestra formación ya dentro del ambiente del trabajo, en contraposición a veces peca de falta de delegación, como medida de protección.
Bueno acabo de definir a mi padre, y a mi primer jefe.
El jefe impersonal
Muy de moda últimamente, y sobre todo en grandes corporaciones.
Es aquel jefe que no tiene muy claro cual son tus funciones y a veces incluso cómo te llamas.
Suele ser bastante desorganizado con su equipo, ya que suele solo preocuparse de su trabajo.
Este jefe suele delegar, bueno con delegar me refiero a “pasar marrones”, con bastante frecuencia y la comunicación solo es descendente, casi nunca admite la comunicación bidireccional.